
Cuando des una instrucción o una correción a tus pequeños en edad preescolar, no subas el tono de voz, sino toma a tu pequeño de los brazos y permite que te vea a la altura de sus ojos y cuando haga contacto visual, háblale con firmeza y da la correción. Sigue con actitud firme en aquello que has corregido, no te ablandes "Qué tu si sea si y tu no sea no". Ahora ya te das cuenta que los oidos de tu pequeño están en sus ojos.